El aparataje de navegación es mi mejor compañero de ruta. Indispensable cuando se trata de viajes largos, recomendable y cómodo cuando son excursiones cortas, y vital cuando llevo grupos por Marruecos.
He confiado esto a Garmin, y de nuevo me ha dado problemas en mi última aventura en el país africano. De hecho, habría tenido problemas muy serios si no fuera porque llevaba además el imprescindible roadbook; y porque tenía el viejo Garmin 60 en la mochila (por si acaso...).
El asunto es que el Garmin 60 (toda la serie) salió un defecto de fabricación que hace que se apague; y por más que se presionen las pilas, al final se corta la corriente. Por lo demás, es un GPS muy robusto y con muy buena cobertura. Mi modelo concreto es el que no soporta cartografía; en realidad, para navegar en un sentido puro, no hace falta. Y menos si es por Marruecos, donde la cartografía es poco precisa.
El asunto se soluciona con un cable directo a la batería. En este modelo la toma de corriente es muy sólida y no se afloja con las vibraciones. No obstante, como me gusta llevar un segundo GPS "por si las moscas" decidí comprar el Garmin 62 con cartografía; ya que la marca confirmaba que había resuelto el problema. Y realmente, es un modelo de GPS que me gusta: por su precisión, su facilidad de manejo, su resistencia, su impermeabilidad... Además, esta vez quería probar a llevar la cartografía marroquí como base. Y lo usaría en España, donde sí la veo práctica.
¿Qué ha sucedido? Que el de marzo ha sido mi tercer viaje con él (cañero, sí) a Marruecos y ya ha vuelto a apagarse al hacerlo funcionar con pilas. Y el cable que tomé a la batería (que ahora encaja a través un mini usb) falla... hasta romperse. Con lo que al final también se apaga.
Es un peligro conducir encendiéndolo, porque hay que soltar una mano cada poco... además del riesgo de perderse, claro.
Conclusión: ha llegado el momento de probar otro sistema fuera de Garmin, pese a que esto sea una putada importante; porque ya tengo adquirido todo el software "bueno" de España y Marruecos (original, por supuesto). Y tengo una buena inversión hecha. Pero, como he afirmado al principio de este post, el sistema de navegación me debe transmitir una confianza absoluta. Y, en este momento, no la tengo con el Garmin 62.
A través de mis amigos de Sáhara Motor he comprado un soporte para iPhone 5s completamente estanco y el cable para conectarlo a la batería (si no, no duraría más de 4 horas de uso), y lo he montado en la Harley (para ir haciéndome a otro sistema, luego lo pasaré a la GS para excursiones trail; y veré si puede instalarse y servir para excursiones africanas en la Hqvna).
El software por el que me he decidido es el CompGPS, al que dicen que también se le puede dar un uso "profesional".
En el terminal he instalado el Two Nav Premium, y he descargado una cartografía de España (para llevarla "en local") que se llama Open Street Maps Spain (menos de 2 euros).
Utilizando un sistema de aprendizaje de ensayo-error, no he tardado mucho en hacerme con él. Me he dado la primera vuelta por la Sierra y la impresión ha sido buena. Además, parece que admite la cartografía de Tom Tom y entonces funciona como navegador (con flechitas y todo eso).
El problema es que para hacer las rutas y los tracks desde el ordenador te hace falta el programa CompeGPS Land, que se tiene que instalar en el equipo. Y este ya vale una pasta (alrededor de 100 euros).
Antes de comprarlo (teniendo en cuenta que tengo toda la inversión en Garmin) voy a hacer alguna ruta sencilla que pueda trazar desde la pantalla del propio iPhone.
Ya os contaré mis impresiones. Seguiré "pegándome" con la tecnología y el sistema de navegación... porque hacer la ruta es una parte divertidísima del viaje.



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